lunes, 6 de agosto de 2012

Habilidades claves en las relaciones laborales

Habilidades de percepción: la habilidad de percibir señales no verbalizadas; de situarse en la posición del otro, ya sea en sentido literal o figurado, y comprender sus sentimientos y reacciones.
Habilidades para escuchar: prestar mucha atención a lo que los demás dicen y cómo. Emplear indicios no verbalizados para alentar la conversación abierta. Permitir que las personas terminen de emitir sus opiniones sin interrumpir.

. Manejo de los sentimientos: estar consciente de los propios sentimientos y las condiciones ambientales que los provocan.
Utilizar las propias reacciones emocionales como medidor en las situaciones grupales.
Expresar las emociones como método de aumentar la comunicación y de pedir reacciones emocionales de los demás. Reaccionar con espontaneidad. Tomar en cuenta los sentimientos cuando se toman decisiones.

· Intimidad/autenticidad: desarrollar simpatía personal con los demás. Compartir información personal sobre uno mismo y alentar a los demás a hacer lo mismo. Concentrarse en el individuo completo, no sólo en el empleado.

· Dar devoluciones: dar devoluciones claras y directas sobre el rendimiento. Solicitar devoluciones de colegas o empleados. Utilizar esa retroalimentación para modificar el comportamiento propio.

· Evaluar el impacto personal: comprender el impacto de la propia conducta en los demás. Reconocer cómo los demás nos perciben y las consecuencias de las propias acciones en la creación de las relaciones.


EL MANEJO DE LAS EMOCIONES
Las emociones son guías que nos hacen falta para comprender todas las reacciones humanas.

Sin ellas, uno sólo puede especular acerca de la calidad de una relación o una interacción; con ellas, hay mayor certeza de percibir a los demás de manera precisa y correcta, en cuanto a donde están parados y cómo se sienten.

Mientras las habilidades de percibir y escuchar son ingredientes claves, la habilidad de manejar los sentimientos es de igual importancia para la eficacia en el manejo de las relaciones laborales.
Aunque algunos gerentes tradicionales creen que no hay lugar para las emociones en el trabajo, el hecho es que todos tienen sentimientos, los reconozcan o no.

A diferencia de los pensamientos, por lo general los sentimientos se pueden expresar en términos sencillos: nos sentimos mal, felices o tristes, temerosos o valientes. Cuando se trata de sentimientos, sólo se requieren algunas palabras descriptivas.

Sin embargo, para muchos hombres y menos mujeres, reconocer sus sentimientos es una de las tareas más difíciles.

Aunque cada uno tiene tal necesidad, solemos confundir lo que sentimos con lo que pensamos. Desde temprano, en la niñez, nos enseñan a valorar el pensamiento racional y adjudicar nuestras reacciones emocionales a la situación.

Con el tiempo, aprendemos a esconderlos de los demás e ignorarlos nosotros mismos.
Esto es lo que hace la socialización, en distinto grado, de acuerdo a la persona, pero especialmente con los varones.

Al alentar a los niños a ignorar sus propias emociones, la sociedad tiende a disminuir su responsabilidad de responder a las de los demás.

Más tarde, como adultos, muchos hombres pueden racionalizar sus reacciones sin examinar siquiera cómo se sienten.

Con el tiempo, después de años de negligencia cuidadosa, pierden contacto con su vida emocional interna. Inclusive en casos en los que quieren sentir y expresar sus sentimientos a los demás, ya no pueden.

Autor: Gestiopolis

lunes, 23 de julio de 2012

Definicion y caracteristicas de la cultura organizacional


changing_organizational_culture.jpg La cultura organizacional es el conjunto de percepciones, sentimientos, actitudes, hábitos, creencias, valores, tradiciones y formas de interacción dentro y entre los grupos existentes en todas las organizaciones .

En este conjunto de conceptos están representadas las normas informales y no escritas que orientan el comportamiento cotidiano de los miembros de la organización, comportamientos que pueden o no estar alineados con los objetivos de la organización.

El artículo siguiente es una breve introducción a este tema, materia que puede leerse en mucho mayor detalle en "Organizational Culture", en inglés, de la Wikipedia (la versión en castellano es muy corta y defectuosa).
Manuel

La cultura de la organización
La cultura organizativa puede facilitar la implantación de la estrategia si existe una fuerte coherencia entre ambas o, por el contrario, impedir o retrasar su puesta en práctica. Si aceptamos la premisa de que la estrategia empresarial, además de conducir a la empresa hacia la realización de determinados objetivo económicos, le sirve de guía en su constante búsqueda para mejorar su funcionamiento, se puede deducir, por tanto, que la cultura puede influir, y de hecho influye, sobre los resultados de la actividad de la empresa.

Idea de cultura organizativa.
La cultura organizativa es un concepto que empieza a tener importancia a finales de los 70 y principios de los 80, aunque en los años 30 la escuela de la relaciones humanas dedicaba un alto porcentaje de su atención, al estudio del aspecto humano de la empresa y se la considera precursora en el estudio de la cultura organizativa.

Una definición de cultura empresarial sería el "conjunto de normas, valores y formas de pensar que caracterizan el comportamiento del personal en todos los niveles de la empresa y a la vez es una presentación de cara al exterior de la imagen de la empresa".

Se puede considerar como elementos básicos de la definición de cultura organizativa, los siguientes:

- Conjunto de valores y creencias esenciales: Los valores son afirmaciones acerca de lo que está bien o mal de una organización. Creencia es la percepción de las personas entre una acción y sus consecuencias. Valores y creencias se concretan por medio de normas, cuyo papel es especificar el comportamiento esperado.

- La cultura compartida: No es suficiente conque existan valores y creencias a título individual, deben ser valores y creencias sostenidos por una mayoría de los miembros de la organización.

- Imagen integrada: Es la configuración de la identidad de la empresa. La identidad proporciona continuidad en el tiempo, coherencia a pesar de la diversidad, especificidad frente al exterior y permite a sus miembros identificarse con ella.

- Fenómeno persistente: Es resistente al cambio. Esta inercia social puede tener implicaciones tanto positivas como negativas. No obstante, la cultura organizativa evoluciona constantemente.

Características diferenciadoras
Existen ciertas características clave de acuerdo con las cuales las culturas se diferencian una de otras, entre la cuales podemos destacar las siguientes:

· Iniciativa individual: El grado de responsabilidad, libertad e independencia que tienen los individuos.

· Tolerancia del riesgo: El grado en el que los empleados son animados a ser agresivos, innovadores y a asumir riesgos.

· Control: Número de reglas y cantidad de supervisión directa que se usa para controlar el comportamiento de los empleados.

· Identidad e integración: Grado en que los miembros se identifican con la organización como un todo más que con su particular grupo de trabajo o campo de experiencia profesional y en el que las unidades organizativas son animadas a funcionar de una manera coordinada.

· Sistema de incentivos: El grado en el que los incentivos (aumentos de salario, promociones, etc.) se basan en criterios de rendimiento del empleado frente a criterios tales como la antigüedad, el favoritismo, etc.

· Tolerancia del conflicto: El grado en el que los empleados son animados a airear los conflictos y las críticas de forma abierta.

· Modelo de comunicación: El grado en el que las comunicaciones organizativas están restringidas a la jerarquía formal de autoridad.

Autor: Manuel Gross

lunes, 9 de julio de 2012

La importancia de la fidelización de los empleados

Una de las apuestas más importantes de las compañías en la actualidad es lograr la fidelización de los empleados. Esto es mantener al empleado contento en su puesto y siempre con nuevos desafíos en el horizonte.
Las compañías que mantienen a sus empleados de esta forma tienen muchas chances más de crecer y sostener la empresa en los primeros lugares.
Los gerentes de recursos humanos de las compañías muchas veces no pueden explicar que sentimientos y sensaciones motivan a los empleados a quedarse en un determinado puesto, pero ciertos especialistas coinciden en remarcar que hay que tener en cuenta varios puntos.
Uno de estos puntos es la ilusión. Mediante la incentivación de esta característica el empleado tiene latente la posibilidad de progreso dentro de la empresa o también la chance de que tenga un aumento de su salario, lo cual hará aumentar su productividad.
Otro punto a tener en cuenta por el empleador debe ser la motivación. Esto es siempre mantener a su trabajador con ganas de realizar actividades y de desarrollar su trabajo de la mejor forma posible. La motivación se logra con ciertos elementos o beneficios a darle al empleado para que este disfrute de los mismos como un complemento de las actividades que realiza.
Por último los expertos reconocen que es sumamente importante la posibilidad de rotación y cambio dentro de la compañía para que el empleado no se estanque y se aburra de las actividades que realiza.
De cumplirse algunas de estas características hay grandes posibilidades de que los empleados no traten de buscar nuevos horizontes y prefieran quedarse en la compañía y ser aún más proactivos.

Autor: Empleos X

martes, 3 de julio de 2012

UNIVERSIDAD CORPORATIVA: LA FORMACIÓN COMO VARIABLE ESTRATÉGICA

Aunque todavía es un concepto novedoso, las universidades corporativas están generando gran expectativa en el país. De hecho existen algunas experiencias exitosas, mientras que otras empresas ya están dando los primeros pasos. Y es que alinear los conocimientos, las destrezas y actitudes, con los objetivos estratégicos de la organización brinda extraordinarias ventajas.Pero, ¿qué es una universidad corporativa?¿Para qué tipo de empresas se recomienda? ¿Es costoso implementarla? ¿Cómo comenzar a desarrollar una universidad corporativa?

Carlos Acevedo
Gerente General
I Solutions Perú
Yolanda Toral
Directora
Emfoque
Jonathan Golergant
Director General
Universidad Corporativa del Grupo Interbank (UCIK)

Comencemos señalando que las universidades corporativas son instituciones al interior de las empresas que tienen como propósito alinear el aprendizaje con la estrategia de la organización. Entonces, allí se armonizan los objetivos estratégicos de un negocio con las habilidades, las destrezas y las aptitudes que los colaboradores requieren precisamente para alcanzar dichos propósitos estratégicos.
«La universidad corporativa es un concepto en el que confluyen las personas, los procesos, las necesidades y las herramientas, con la finalidad de alinear el conocimiento y las habilidades con la estrategia corporativa. Eso, sin duda, va a impactar en los indicadores de la organización», define Carlos Acevedo, Gerente General de I Solutions Perú.
Apunta, entonces, a desarrollar aquellos conocimientos, habilidades y actitudes que permitirán que todos los colaboradores contribuyan al logro de los planes estratégicos corporativos.
En un sentido más amplio, la universidad corporativa también se constituye en un elemento de integración, que trasciende la cultura corporativa hacia las familias, hacia los proveedores, hacia los clientes y hacia el entorno en el que actúa.
«La universidad corporativa, es un sistema dentro de la empresa, por y para la empresa, con el objetivo de que le ayude al logro de sus objetivos estratégicos –de corto, mediano y largo plazo- a través del capital humano y del capital relacional», complementa Yolanda Toral, Directora de Emfoque.

Por su parte, para Jonathan Golergant, Director General de Universidad Corporativa del Grupo Interbank (UCIK), de lo que se trata es de elevar la formación a la categoría de variable estratégica y, entonces, permite que a partir del desarrollo de personas el negocio se haga sostenible.

Esa es la esencia de UCIK, según Jonathan Golergant, quien explica que el negocio del Grupo Interbank es desarrollar ciudades y mejorar la calidad de vida de las personas que la habitan, y eso lo llevan a cabo a través de los servicios que brindan mediante las diferentes empresas del grupo.
«Somos un grupo empresarial que opera en el sector servicios, entonces, para mantenernos competitivos necesitamos invertir en la capacitación de nuestra gente. En estas circunstancias, la universidad corporativa se vuelve una necesidad para el Grupo puesto que desarrollar a la gente es absolutamente necesario para la sostenibilidad de su negocio», explica Jonathan Golergant.
Ventajas
De hecho, son múltiples las posibilidades que abre para una organización el hecho de contar con una universidad corporativa. Lo primero, refiere Yolanda Toral, es que permite cerrar brechas, ya que muchos colaboradores que se incorporan a la organización no cuentan con las destrezas y conocimientos específicos del negocio.
«Por otro lado, la empresa gana eficiencia, porque aprovecha al máximo el conocimiento que tiene dentro de la empresa, pues lo aglutina y unifica, y eso le permite convertirse en un generador de conocimiento», añade Toral.
Igualmente, proporciona a la organización una mayor flexibilidad ante los cambios cada vez más rápidos, al adecuar los comportamientos a los nuevos desafíos del entorno. «De hecho, actúa también fortaleciendo la cultura y los valores de la corporación. En nuestro caso, fomenta la comunicación horizontal, el trabajo en equipo entre las distintas empresas del grupo, y alienta la innovación», asegura Golergant.
Líneas de carrera
Pero también hace posible el desarrollo de líneas de carrera, al dejar claro los pasos a seguir, en términos de capacitación y comportamientos, para acceder al siguiente puesto, o sino para moverse lateralmente o a un área diferente dentro de la organización.
«Al ofrecer un valor añadido a los colaboradores, la universidad corporativa actúa fidelizando y atrayendo al talento», considera Yolanda Toral.
Otro gran atributo es que promueve la homologación de la metodología, de los contenidos y de la forma como se administra esa gestión del conocimiento. «Eso garantiza en última instancia que todas las personas aprendan lo mismo y que se identifiquen con una forma de aprender de la organización. Hace posible también que se pueda contar con repositorios, a los cuales se puede recurrir para retomar, refrescar o actualizar el conocimiento», estima Carlos Acevedo.
Metodología
Es usual que metodología combina actividades presenciales y virtuales, por lo que la tecnología es particularmente fundamental. De hecho, hay cierto tipo de capacitaciones que son muy complicadas que se impartan a través de la virtualidad, sobretodo temas que son eminentemente técnicos.
«Las universidades corporativas tienen que tener espacios absolutamente abiertos para que a través de ellas se impartan capacitaciones con diferentes metodologías, ya sea100% virtual, blended learning, o presencial, dependiendo de cuál es el objeto del aprendizaje», sostiene Carlos Acevedo.
De hecho, la cobertura, la homologación de contenidos, de metodologías, y la propia impartición del conocimiento, se apoyan en la tecnología.
«En este sentido, el tema del e-learning, por ejemplo, es otro elemento clave, ya que permite llegar rápido y con el mismo mensaje a todos los colaboradores. Además, ofrece grandes ventajas por los ahorros que genera en cuanto a desplazamientos, impartición, entro otros», anota Yolanda Toral.
Por otro lado, es usual que las empresas además requieran facilitadores externos –cuando adolecen de contenidos o herramientas- para determinadas capacitaciones. En muchos casos esoimplica alianzas con institutos o universidades. «Es importante que la universidad corporativa no solo se nutra del conocimiento interno, sino de conocimientos y elementos de capacitación que provenga del exterior», anota Carlos Acevedo.
Empresas idóneas
Pero, ¿a qué tipo de empresas se le recomienda implementar una universidad corporativa? El modelo de universidad corporativa tiene más posibilidades de éxito en las empresas que muestran cierto grado de madurez, en opinión de Carlos Acevedo. Eso es así porque requiere un real compromiso de la alta gerencia. En la medida que eso se logre se va a contar con los recursos y el estímulo que necesita el proyecto.
«En las micro empresas es más complicado desarrollar una universidad corporativa, debido a su propia estructura. Este tipo de empresas pueden gestionar mejor el conocimiento con alternativas externas. Pero sí se pueden desarrollar perfectamente en las medianas empresas», agrega, por su parte, Yolanda Toral.
Asimismo, la directora de Emfoque, señala que proporciona grandes ventajas a aquellas empresas en las que el conocimiento es muy específico como, por ejemplo, las empresas tecnológicas.
También están las consideraciones costo-beneficio al evaluar la conveniencia. En este caso se tiene que comparar con los costos que requiere recurrir a los sistemas tradicionales. Por ejemplo, una organización que tiene una alta dispersión geográfica invierte en desplazamientos, facilitadores, hoteles, entro otros. «En este caso una universidad corporativa puede resultar mucho más favorable, porque le permite ahorrar todos esos gastos y, a través de una plataforma tecnológica, conseguir homologar ese conocimiento, la metodología y los contenidos», explica Carlos Acevedo.
Asimismo, la universidad corporativa es fundamental en las organizaciones en la que el servicio que brindan a través de su gente sea decisivo para la sostenibilidad del negocio.
En la práctica se constata que existen sectores muy proclives a implementar este tipo de modelos, como son, por ejemplo, las empresas del sector minero, del sector hidrocarburos, del financiero, del sector comercio o retail.
UCIK
Un caso de éxito, sin duda, es la Universidad Corporativa Interbank, que además es la primera universidad corporativa del Perú. La UCIK ofrece a los más de 35,000 colaboradores del Grupo, en sus más de 10 empresas, programas diseñados para puestos específicos y orientados a desarrollar las destrezas que requieren para realizar sus trabajos con eficiencia y prepararse para los retos del futuro.
En su evolución (la UCIK se creó en 2008), ha desarrollado tres aspectos particulares que lo distinguen de cualquier otro proyecto de educación universitaria tradicional superior. En primer lugar, Jonathan Golergant explica que han transitado de los tradicionales requerimientos de cursos (por ejemplo, trabajo en equipo, inteligencia emocional, negociaciones, etcétera) hacia un listado de comportamientos específicos que desean desarrollar en un puesto para que esté a la altura de la necesidad estratégica del negocio.
Luego, en segundo lugar, más que definir mallas curriculares encaminadas a desarrollar determinadas habilidades o conocimientos, en la UCIK han planteado, a partir de los comportamientos que quieren lograr, las rutas de aprendizaje que lleven a esos comportamientos. Eso implica actividades presenciales, cursos, pero también muchas actividades informales y en el puesto de trabajo, que son diseñadas y organizadas desde la universidad corporativa.
Es ese vínculo entre la formación y desempeño, según Golergant, lo que permite determinar a lo largo del camino si esos comportamientos que se quería desarrollar se están desarrollando en la «cancha».
El tercer aspecto, explica Golergant, es precisar cuánto aprendió o cuánto se benefició el desempeño de la persona como resultado del programa. Eso implica evaluar a los colaboradores al comienzo y al final del proceso en función de los comportamientos que se querían obtener en ellos. En la evaluación participan los jefes y las distintas personas involucradas.
«Una gran ventaja de las universidades corporativas es que se puede monitorear el desempeño directamente de los participantes. Eso es lo que distingue a una universidad corporativa de una oferta universitaria abierta», precisa Jonathan Golergant.
¿Cómo empezar?
Esa experiencia exitosa de alinear la gestión del conocimiento interno con las estrategias de la organización, como el ejemplo de la de UCIK, implica tener en cuenta una serie de consideraciones. Un requisito sine qua non es que la alta dirección apoye decididamente el proyecto y que esté convencido de su utilidad. Eso va a garantizar la provisión de recursos y de equipos internos capaces de desarrollar, animar y cristalizar el proyecto.
En opinión de Carlos Acevedo, es esencial derribar paradigmas que conciben la capacitación o gestión del conocimiento al interior de la organización como un costo. «Actualmente, en las organizaciones de clase mundial, el conocimiento es considerado un activo que impacta directamente en el valor de las organizaciones», precisa el ejecutivo de I Solutions.
En este sentido, las organizaciones deben ser conscientes del conocimiento experto que poseen, de cómo se hacen las cosas al interior de la organización, de cómo aprenden, se adaptan, innovan, y cómo alinear todo eso con la estrategia de la organización. Son aspectos necesarios antes de empezar un proyecto de universidad corporativa.
«Es preciso que la empresa realice una reflexión interna, y analice qué aspectos están ayudando a la estrategia del negocio y cuáles no. Hay que tener en cuenta que una universidad corporativa implica un compromiso de toda la organización», complementa Yolanda Toral.
Identificar y disponer de equipos que tengan el tiempo, el conocimiento y la disponibilidad para implementar este modelo es, igualmente, importante.
El cuarto elemento
Jonathan Golergant sugiere comenzar con un programa pequeño, pero bien hecho, para lo cual-adicionalmente a los tres aspectos señalados del modelo de la UCIK- hay un cuarto elemento que recomienda, esto es, ir migrando cada vez más hacia el uso de herramientas virtuales. No solamente para llegar a personas que no tienen acceso a cursos presenciales, sino también para complementar la oferta en general.
«Por ejemplo, el desarrollo de comunidades virtuales y estrategias de web 2.0 para generar el aprendizaje, pueden constituirse en herramienta importantes para propiciar actividades on the job y actividades informales», anota Golergant.
En tanto, Carlos Acevedo hace hincapié en lo imprescindible de trabajar en la flexibilidad, para que las herramientas de gestión del talento humano que hay en las organizaciones –como la gestión por competencias, evaluación del desempeño, detección de necesidades de capacitación, etcétera- puedan constituirse en parte de este concepto.
El diseño
En el caso de Interbank, Jonathan Golergant refiere que el diseño de los comportamientos que el programa espera desarrollar y cambiar, se realiza junto con los gerentes de línea y los gerentes involucrados en el proceso. «Eso es importante porque fomenta la participación de los gerentes; quienes, después, se involucran aún más, ya en el desarrollo del programa», comenta Golergant.
Asimismo, Golergant refiere que casi el 70% de los profesores de la UCIK son profesores internos, quienes, como ejecutivos, están involucrados en el quehacer cotidiano del negocio. Esa experiencia es valiosa y es la que transmiten en gran medida como profesores. Así, los expertos que hay dentro de la organización se convierten en transmisores y generadores de conocimiento.
Carlos Acevedo refiere que las universidades corporativas son modelos escalables, por lo que se puede comenzar definiendo el marco filosófico, logístico, administrativo, y evaluativo, incorporando reglamentos para los estudiantes y docentes, identificando los expertos internos, definiendo políticas y herramientas, etcétera.
Progresivamente se puede ir creando facultades, campus, adquiriendo servidores, montando plataformas para el e-learning, etcétera, o simplemente se puede recurrir al outsourcing mientras se va empoderando al equipo.
El papel de las consultoras
En todo este proceso, las empresas consultoras juegan un rol crucial. En primer lugar, porque tienen el conocimiento, la experiencia y las herramientas para acompañar todo el proceso que implica, desde la concepción hasta la implementación y monitoreo de estos modelos de gestión del conocimiento.
«Las consultoras dedicamos un alto porcentaje de recursos económicos, tecnológicos y financieros a recorrer el mundo buscando y conociendo experiencias que puedan ser aplicables a los sectores, a las culturas, a los entornos y a los tamaños de las organizaciones», sostiene Carlos Acevedo.
Así, la presencia de una firma consultora ayuda a reducir los tiempos y los márgenes de equivocación al momento de, por ejemplo, definir cuál es el modelo filosófico, evaluativo y administrativo de la universidad corporativa que requiere una organización.
Es común que en conjunto, las empresas consultoras y la organización, diseñen, implementen y empoderen estos modelos.
Costos
Poner en marcha una universidad corporativa, sin duda, requiere de esfuerzo importante. Jonathan Golergant precisa que, del total del tiempo invertido, solo el 25% se destina al diseño de los cursos. «El otro 75% está centrado principalmente en el diseño de los comportamientos que queremos observar y en el monitoreo y seguimiento del proceso», estima Golergant.
Ahora, en términos monetarios puede significar un monto de inversión importante, pero se puede ir de poco a poco, porque, como se ha señalado, se trata de un modelo escalable.
«La inversión depende de la propia estructura de la empresa, de la dimensión que se ha propuesto para la universidad corporativa, y también del desarrollo que exhibe la empresa -al inicio del proyecto- en términos de gestión del conocimiento. Al final, la inversión no resulta significativa en relación con los beneficios que se obtienen», asegura Yolanda Toral.
Gran expectativa
Actualmente se percibe mucho interés por el tema de las universidades corporativas, pero simultáneamente se constata un profundo desconocimiento. «Muchas veces en las organizaciones se confunde el concepto de universidad corporativo con un edificio nuevo, con un convenio con una universidad o con un proveedor de contenidos», comenta Carlos Acevedo.
Si bien es un concepto que aún no es cabalmente comprendido por todas las empresas nacionales, varias ya muestran un real interés por desarrollar este concepto y, de hecho, algunas ya han conseguido implementarlo con mucho éxito, como es el caso del Grupo Interbank. A eso se suman las experiencias de varias empresas transnacionales, con sucursales en el Perú, que tienen incorporado esta modalidad de gestión.
«La globalización y las tecnologías están cambiado dramáticamente el entorno de los negocios. Eso está provocando que las empresas sean más consientes de la importancia de desarrollar y generar un mayor conocimiento para mantenerse competitivas. En este sentido, la universidad corporativa es un concepto muy útil», finaliza Yolanda Toral.

lunes, 25 de junio de 2012

Cómo fortalecer el compromiso y desarrollar el talento de las personas

Jeroen van Zoggel

Los estudios realizados en la Universidad Estatal de Ohio y la Escuela de Michigan al finalizar la Segunda Guerra Mundial fueron de las primeras investigaciones formales sobre el liderazgo. Desde entonces han pasado muchos años que se estudia e investiga el tema, y se han creado infinidad de modelos, teorías y opiniones acerca del mismo. Tal vez usted se sienta abrumado ante la incesante avalancha de libros, conferencias y estudios de liderazgo, y no sepa por dónde empezar.
Durante mucho tiempo, hablar de liderazgo y de líderes era lo mismo. Se ve reflejado en la gran cantidad de publicaciones que se han centrado en la observación de personas famosas reconocidas como líderes. En el plano político-social tal vez le vienen a la mente nombres como Nelson Mandela, Michael Gorbachov, Martin Luther King o Mahatma Gandhi. Y para muchos Barack Obama, antes de jurar el cargo como nuevo presidente de EE UU, ya formaba parte de este grupo electo. En el mundo empresarial quizá usted piensa en personas como Jack Welch, expresidente de General Electric o Steve Jobs de Apple. Observar a estas y otras personas conocidas nos resulta atractivo en gran medida por el afán del ser humano de identificarse con gente famosa e influyente. No obstante, compararse con destacados líderes del mundo empresarial y político-social podría confundirnos. Podríamos llegar a pensar que el liderazgo es algo elitista, fuera del alcance de la mayoría de nosotros. Y también nos induciría a concluir que para que las cosas funcionaran mejor, bastaría con tener un líder fuerte que nos guiase. En la sociedad actual en que vivimos, ambos paradigmas han quedado obsoletos. Las empresas que triunfen en el futuro serán aquellas que den prioridad al desarrollo de cualidades de liderazgo a todos los niveles de su plantilla.

Existe liderazgo cuando hay seguidores. En los tiempos que corren no hay que confundir seguidores con subordinados. Para alinear personas con un propósito compartido cada vez es menos importante la posición (jerárquica) que uno ocupa. En el contexto actual el éxito directivo depende más de los colaboradores que al revés. La competencia se ha globalizado, hay cada vez más empresas y personas que pueden hacer lo mismo que nosotros. Sobrevivir en un entorno marcado por profundas transformaciones depende de tres factores: rapidez, adaptabilidad e innovación. Por esta razón las viejas estructuras piramidales han desaparecido. En su lugar vemos gente trabajando por proyectos, en equipos multidisciplinares o en entornos virtuales. Menos niveles jerárquicos implica más responsabilidad para todos. Los líderes que triunfen en el futuro sabrán rodearse de personas que no se escondan, y las prepararán concienzudamente para tomar la iniciativa y asumir la responsabilidad por los efectos de sus propias decisiones. Impregnar la cultura organizacional de un mayor sentido de responsabilidad requiere una verdadera descentralización en la toma de decisiones. El paradigma del líder fuerte ha muerto, estamos en la era de la interdependencia y la colaboración de masas. Más que nunca la capacidad y la voluntad de tomar decisiones importantes han de ser compartidas. Por consiguiente, la clave está en lograr unas condiciones de trabajo que estimulen la colaboración, la flexibilidad, la apertura mental y el aprendizaje.
La esencia del liderazgo es la capacidad de ganarse la confianza de otras personas sin recurrir al uso del poder coercitivo. Implica el desarrollo de sutiles procesos de influencia, con el fin de solicitar y obtener la cooperación voluntaria de otras personas. El elemento catalizador de este proceso de influencia es la confianza. Cuando tenemos confianza, estamos dispuestos a comprometernos. Y que una persona se comprometa, es decir, que se ponga voluntariamente al servicio de las ideas de otra persona, depende básicamente de tres preguntas que cada uno se hace a sí mismo relacionadas con la confianza. Si queremos obtener el compromiso de los demás con nosotros y con nuestras ideas, cada una de las siguientes preguntas tiene que contestarse de forma afirmativa:
   
  1. ¿El líder es digno de confianza?
  2. ¿Confío en mis propias capacidades para enfrentarme con éxito a las expectativas que esta persona deposita en mi?
  3. ¿Cuántas posibilidades reales voy a tener para demostrar lo que sé y contribuir activamente a un proyecto atractivo?
Estas tres preguntas reflejan tres expectativas que tenemos que satisfacer si queremos lograr el compromiso de otras personas para colaborar con nosotros con la máxima lealtad. Analicemos cada expectativa con más detalle.








1ª expectativa: ¿El líder es digno de confianza?
Cualquier intento de desarrollar procesos de liderazgo se basa en el grado de confiabilidad del líder desde la perspectiva de los seguidores. Sencillamente, sin confianza no hay liderazgo. Nuestra capacidad de inspirar confianza depende de muchos factores, pero hay cuatro cualidades que destacan especialmente: Conciencia (de uno mismo), Bondad, Convicción y Competencia.
Conciencia de uno mismo
Para empezar, las personas que reconocemos como líderes tienen una buena imagen de sí mismos. Saben cuáles son sus puntos fuertes y débiles y son capaces de utilizar las propias vivencias para fortalecer su equilibrio mental y emocional. Hacen en todo momento una valoración ajustada de sus posibilidades y sus limitaciones. Son también auténticas, no intentan fingir ser otra persona de la que son. También tienen la capacidad de reconocer sus propios errores y reírse de vez en cuando de sí mismos con sutiles toques de humor. Son personas accesibles, muy receptivas al feedback. Mostrarse accesible y receptivo no es tarea fácil, y aún menos si usted pertenece a la generación de directivos que ha crecido con otros valores como el control tradicional o el respeto hacia la autoridad. La puesta en práctica de algunas de las siguientes recomendaciones puede ayudar a que le vean más accesible: cuando usted conversa con otras personas, intente acostumbrarse a hacer preguntas abiertas y frene su ímpetu por responder. Adopte una postura de humildad y autocrítica. Admita sus errores y atrévase a aplicar de vez en cuando el humor sarcástico hacia sí mismo. Los demás le verán más humano. Intente también observar a los demás cuando interactúan con usted. Pida feedback sobre los efectos de su comportamiento y sus decisiones. Y si no está seguro de entenderlo, solicite más detalles. Después, agradezca a la otra persona su sinceridad e intente satisfacer la expectativa generada poniéndolo en práctica. Es recomendable pasear por la empresa. Salga de su despacho, entable conversaciones de pasillo y deje hablar a los demás en estas charlas informales. Y sobre todo, recuerde que nadie es infalible. Manténgase tolerante hacia errores de su gente, incluso cuando cuesten dinero.

Bondad
El segundo factor hace referencia a nuestras intenciones. No queremos comprometernos con personas cuando desconfiamos de su buena voluntad. Necesitamos sentir que se nos ofrece algo con un beneficio común y que no sirva sólo a los intereses de unos pocos elegidos. Simplemente, hablar de liderazgo es hablar de servir con generosidad. En los actuales tiempos de crisis, los directivos que cobran un bonus cuantioso y a la vez despiden a miles de personas de su organización, sólo provocan una brecha de confianza. En definitiva, solo nos vamos a comprometer con personas si percibimos que ellas se comprometen con nosotros. Todos estamos expuestos a muchas tentaciones para sacrificar nuestros estándares éticos. Además, las normas y valores de unos pueden ser opuestos a los de otros. Por esta razón, a la hora de tomar decisiones tenemos que tener presente el impacto que pueden tener en los valores y percepciones de los distintos grupos de interés que se relacionan con nosotros. Antes de tomar una decisión importante, hágase tres preguntas: ¿Cuáles son las personas que se verán afectadas por la decisión, directa o indirectamente? Si estuviera en el lugar del otro, ¿qué pensaría yo de esta decisión? Y si la decisión saliera públicamente a la luz, ¿en qué medida tendría la conciencia tranquila?

 
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 Convicción

No bastan las buenas intenciones; se tiene que ofrecer un proyecto, comunicar con optimismo y claridad y a todos los niveles una visión de futuro que inspire e ilusione a todos. Lo que mantiene unido a un conjunto de personas es identificarse con un proyecto que genere entusiasmo y pasión. La mejor visión perdería valor si no se comparte con franqueza y positivismo a todos los niveles. Napoleón lo resumió perfectamente: “Los líderes son proveedores de esperanza”. La mayoría de personas a quienes atribuimos cualidades de liderazgo, son buenos comunicadores. Hablar con claridad y entusiasmo implica que uno ha de saber a dónde va. Los líderes eficaces centran todo su empeño en definir y hacer realidad un proyecto empresarial atractivo, y son los primeros en comprometerse con él, demostrando valentía en la toma de decisiones y tenacidad para lograr sus ideales. Son personas seguras de sí mismas, con una confianza inquebrantable en sus propias ideas. La convicción conduce a la congruencia; si creemos de verdad en lo que vendemos verbalmente, entonces es más probable que nuestras palabras y nuestros actos transmitan el mismo mensaje. Ejercer este papel requiere habilidades conceptuales, de imaginación y de comunicación, además de la valentía de desafiar el status quo. Evite llevar la convicción a su extremo, porque podría convertirse en arrogancia. Es cuando nos volvemos insensibles a las señales que otros nos intentan transmitir. Acostúmbrese a pedir la opinión sobre sus planes y acciones, y no sólo a sus amigos o personas de su círculo más íntimo. Cuestione sus creencias y paradigmas, y deje que le asesoren.

Competencia
La conciencia de uno mismo, la bondad y la convicción son importantes pero falta un cuarto elemento: la competencia. Confiamos más en personas equilibradas y auténticas, con buenas intenciones, con una visión clara y convencidos de los ideales que quieren hacer realidad. Ahora bien, la propia trayectoria profesional y personal de los líderes también juega un papel importante. El famoso eslogan “Yes we can” en la campaña electoral de Barack Obama no hubiera tenido el mismo impacto si hubiera sido blanco y crecido cómodamente en una familia estable de clase alta. Confiamos más en las recomendaciones de alguien con un destacado historial profesional. Por tanto, no se trata de su formación, sino de sus logros y el crecimiento personal y profesional que ha sabido realizar. Por esta razón, hemos de seguir aprendiendo y creciendo si queremos aspirar a que nos consideren como una persona con cualidades de liderazgo. Las constantes transformaciones de nuestra sociedad hacen que lo que hemos aprendido en el pasado tal vez ya no sirva para abordar los problemas del presente y el futuro.
Por último, cabe recordar que se necesitan los cuatro elementos para desarrollar un liderazgo equilibrado. Un bajo nivel en sólo uno de estos factores puede tener consecuencias catastróficas. Las quiebras de Enron, Worldcom o los más recientes escándalos financieros demuestran a qué puede llevar un exceso de convicción y una sobre-estimación de las propias capacidades en combinación con bajos niveles de autoconciencia e intenciones egocéntricas.
2ª expectativa: ¿Confío en mis propias capacidades?
Los líderes exitosos saben que cada vez es menos probable que tengan las respuestas adecuadas para todos los problemas a resolver. Tienen claro que su propia continuidad depende fundamentalmente de la capacidad para desarrollar y aprovechar todo el potencial de los demás para enfrentarse con éxito a los múltiples retos que su empresa, área o unidad tenga que superar. Podríamos resumirlo así: uno es mejor líder en función de su capacidad de distribuir este liderazgo sobre un mayor número de personas a su alrededor.
Ahora bien, pocas personas querrán compartir esta responsabilidad con usted si no confían en sus propias capacidades y talentos. Nos comprometemos más fácilmente con alguien si sentimos que no le vamos a defraudar. Si tiene responsabilidad formal sobre otras personas, deténgase unos instantes y piense en los miembros de su equipo. ¿En qué medida le gusta rodearse de los mejores? ¿Cuáles son las cualidades más destacables de cada uno? ¿Hasta qué punto usted logra apelar a estas cualidades dentro del proyecto? ¿Qué es lo que usted verdaderamente valora de cada uno de ellos? ¿Y cómo se lo hace saber? ¿Qué ha hecho durante los últimos seis meses para potenciar las cualidades y talentos de su gente?
Si usted quiere realizar sus sueños, debe tener la osadía de rodearse del mejor talento que pueda encontrar, e invertir activamente en su desarrollo permanente. No se trata tanto de formar a los demás (cada vez es más habitual liderar a profesionales altamente cualificados, auténticos expertos en su campo), sino de orientar y acompañarles en el desempeño a través del feedback y el coaching. Si usted admite que no puede abarcarlo todo, y que no tiene todas las respuestas, entonces necesita lograr que su gente reflexione sobre lo que hace. Por esta razón, en sus conversaciones, acostúmbrese a escuchar, a hacer buenas preguntas, que anime a la otra persona a cuestionar sus paradigmas y modelos mentales.
Estudios relacionados con los efectos de la incorporación de los jóvenes nacidos a partir de 1980 en el mercado laboral (la llamada generación “Y”) demuestran que éstos no esperan garantías de empleo, pero sí una evaluación honesta y constante de su progreso. Los líderes eficaces acompañan y reconfortan a las personas en sus esfuerzos para alcanzar buenos resultados. Invierten energía en reforzar la autoestima a través del feedback. Cuidado: no se trata sólo del feedback de mejora. Los que se dedican a la formación y al coaching de los directivos comprueban una y otra vez que muchos no poseen el hábito del feedback positivo. Basta con observar lo que ocurre en un curso cuando se propone a un grupo de directivos un ejercicio práctico y sencillo de dar feedback positivo. Algunos empiezan a moverse con cierto nerviosismo en su silla, y otros incluso empiezan a sentirse muy incómodos. Todo esto refleja la falta de práctica de un hábito importante para generar un clima de trabajo positivo.
3ª expectativa: ¿Qué posibilidades tendré para demostrar mi talento?
Los líderes necesitan inspirar confianza y reforzar la autoestima de las personas. Pero no es suficiente para promover el compromiso; las personas también necesitan sentirse útiles y valoradas. En la introducción se comentó que competir en la era de la globalización exige que la preparación y la ejecución de las decisiones se compartan entre un creciente número de personas. No sólo es una necesidad desde el punto de vista empresarial; los retos a que se enfrenta el mundo son cada vez más complejos: desnutrición, guerras, terrorismo, cambio climático, escasez de recursos energéticos tradicionales, etc. Las repetitivas manifestaciones en víspera de las diferentes cumbres de los líderes políticos dan fe de un nuevo valor que la sociedad reclama a gritos: que se cuente con la gente.
Los directivos y los profesionales de recursos humanos tienen la tarea de hacer la cultura de su organización más flexible, colaborativa y igualitaria, acorde con la aparición de nuevos valores sociales. A todas las personas se les debe ofrecer posibilidades concretas para que aporten sus ideas, conocimientos y experiencias. El principio de la responsabilidad significa crear las condiciones para que los colaboradores se sientan copropietarios del proyecto empresarial: darles amplias posibilidades para tomar la iniciativa, resolver problemas, utilizar su potencial para enfrentarse a retos y dificultades, y participar activamente en las decisiones importantes. En resumen, antes de “entregar su alma” a un proyecto, la persona se pregunta si verdaderamente se cuenta con ella.
Ser competitivo pasa por desarrollar procesos de toma de decisiones participativas, invertir en procesos de delegación, estimular el trabajo en equipo, eliminar la burocracia y promover la innovación. Ya comentamos que una característica básica de los líderes de futuro es su accesibilidad, lo que les permite nutrirse de las ideas y el talento de otros. En la mayoría de los negocios, los valores de la creatividad y la cooperación son imprescindibles para alcanzar el éxito. Usted tiene que seguir buscando fórmulas para compartir responsabilidades y fomentar la autonomía a todos los niveles, con el fin de reforzar el compromiso y aprovechar el talento de su gente en beneficio del proyecto común, y poder retener a los mejores.
En conclusión, el liderazgo no es algo selecto, reservado para unos pocos elegidos con un don especial. Con esfuerzo y dedicación todos podemos convertirnos en mejores líderes. Mejorar la calidad de nuestro liderazgo depende de nuestra voluntad de entrenarnos en aquellas prácticas que nos ayudan a inspirar confianza, fortalecer la auto-estima de nuestros seguidores y crear espacios para que todos puedan aportar lo mejor de sí mismos.

Autor: Trainning
http://www.tdd-online.com/noticia/726/

lunes, 11 de junio de 2012

3 herramientas para fomentar el compromiso del empleado

Hay docenas de herramientas y programas que pueden ayudar a aumentar el compromiso del empleado. Depende cada empres ay el nivel de compromiso del empleado que hayan detectado.
Aquí hay tres programas que encontramos efectivos para todas las organizaciones.

Programa de coaching para nuevos empleados

El primer día en la empresa es un factor clave en dterminar el nivel de compromiso de los empleados. Lo que ocurre en los primeros días en la empresa es clave para el desarrollo del compromiso. Las primeras 6 semanas deberían ser de coaching intensivo, El coach debe invertir tiempo (a menudo durante el almuerzo) en su primer y segundo día y luego 1 vez a la semana en las siguientes semanas. Se han vuelto una guía valiosa, en la confusión del nuevo lugar de trabajo.

Charlas sobre la carrera


Un programa d echarlas formales sobre la carrera, donde los mandos se sienten con cada uno de sus reportes una vez al año a discutir el avance en su carrera y el plan de carrera. Estas discusiones pueden ayudar a focalizar y a inspirar a los empleados y también a los mandos, para comprender como encaja su puesto actual en su carrera yq ue a la empresa le importa su desarrollo profesional.

Reuniones de grupos grandes

Estos encuentros pueden ser utilizados para revisar la visión, el plan a futuro, el progreso hasta la fecha, o presentar un nuevo programa como la iniciativa compromiso del empleado. Es la mejor forma de llegar a todos los empleados, cuando hay un mensaje que dar o un cambio en la dirección.


Con información de Katharine Esty, psicóloga organizacionacional y coach.

Autor: Los recursos humanos
http://www.losrecursoshumanos.com/contenidos/7966-3-herramientas-para-fomentar-el-compromiso-del-empleado.html

lunes, 28 de mayo de 2012

Incorporación al Puesto de Trabajo

Una vez que has sido seleccionado, comienza el llamado periodo de prueba en la empresa; la duración es variable, viene determinada por la legislación vigente y por el convenio colectivo en el que se incluye la empresa; lo importante es que la duración siempre quede reflejada en el contrato laboral. Hay muchas modalidades de contratos. Es los servicios públicos de empleo de tu localidad de puedes informar de las mismas.
Antes de comenzar a desempeñar tus funciones, lo más probable es que mantengas con tus superiores una entrevista de incorporación . El objetivo por parte de la empresa es informarte de las condiciones del puesto de trabajo, y en general de aquellas cuestiones que se consideren relevantes antes de incorporarte. Pero para el trabajador esta entrevista también supone la oportunidad de preguntar todas las dudas y de negociar en la medida de lo posible alguna variable. A modo de guía, te pueden ser útiles los siguientes puntos sobre los que tratar en la entrevista:

Agradece la confianza que la empresa ha depositado en ti.

• Muéstrate satisfecho con el hecho de haber sido seleccionado. Aunque finalmente decidas no incorporarte al puesto de trabajo, lo cierto es que superar un proceso de selección es reforzante de por sí. Tus empleadores valorarán positivamente tu actitud.

Escucha activamente todo lo que te expongan. Después de hacerlo, es el momento de que aclares y preguntes todas las cuestiones que sean importantes para tomar la decisión final.

• Si quieres negociar algo, hazlo de aspectos que realmente vayan a influir en tu decisión. Lo ideal es que tengas las ideas muy claras sobre lo que quieres y lo que estás dispuesto a aceptar. Si negocias sin tener claro qué es lo realmente importante para ti, es posible que no alcances tu objetivo.

• En cualquier caso, sea cual sea el resultado de la negociación, agradece siempre sus respuestas.

Dado que la decisión que vas a tomar es importante, hemos mencionado que sería bueno que acudieras a la entrevista de incorporación con las ideas muy claras acerca de qué condiciones laborales estás dispuesto a aceptar. Reflejar tus reflexiones por escrito te ayudará. Puedes utilizar el siguiente soporte, añadiendo o eliminando variables en función de tus prioridades; lo importante es que dediques un tiempo, en la medida de lo posible a una reflexión serena y profunda.

Datos de la empresa:
• Proyectos
• Objetivos a corto, medio y largo plazo
• Número de empleados
• Estilo de relaciones internas
• Volumen de facturación
• Organigrama


Datos del puesto de trabajo:
• Dependencia jerárquica
• Funciones
• Objetivos
• Relaciones humanas que conlleva
• Presupuesto, recursos


Condiciones laborales:
• Salario
• Localización geográfica
• Horarios
• Riesgos
• Viajes
• Tipo de contrato
• Vacaciones
• Posibilidad de promoción
• Fecha prevista de incorporación

Autor: Aula facil
http://www.aulafacil.com/seleccionpersonal/Lecc-29.htm